5 mar. 2006

Suave...suave…

Suave la consistencia de tu piel entre mis manos deslizándose bajo el fervor de las caricias que mi cuerpo lentamente te dedica. Suave el sonido de tu voz que me hipnotiza. Suave el filo de tus ojos que apuñalan la quietud de mis ojos hechizados. Suave la sal de tu epidermis que mi boca ávidamente lame y glorifica. Suave el roce de tus dedos como yedra enredándose al ritual de mis anhelos. Suave el contacto ardiente de tu pecho. Suave tu labio dulce que me pierde. Suave tu sexo amante que me enciende. Suave tu lengua hereje que somete mi lengua enamorada y penitente. Suave tu amor de noche interminable. Suaves las melodías de tu carne. Suave y azul el lago en que me ahoga la fiebre de tu cuerpo apasionado. Suave...suave…

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